6 Razones para ser tu propio jefe

ser tu propio jefe

Si has decidido ser tu propio jefe, no tiene porque ser tan solo un sueño. Si tienes el espiritu de buen emprendedor y dispones del tiempo necesario para crear un proyecto de negocio, tener tu propio negocio puede convertirse en una realidad.

Si realmente quieres “ser el jefe” deberás montar tu propio negocio. Puede ser desde algo pequeño a un gran proyecto, cuando se dispone de los recursos necesarios y la creatividad del emprendedor todo es posible. Estos son los principales motivos para dar el primer paso y ser tu propio jefe:

1. Satisfacción. Al margen del beneficio económico que obtiene un emprendedor, ayudar a otras personas da mucha satisfacción. Como emprendedores, nuestra meta siempre es ofrecer productos o servicios que mejoran de alguna manera la calidad de vida de nuestros clientes y su bienestar personal.

2.Independencia. La independencia puede ser una de las mejores razones para ser tu propio jefe. Tanto emprendedores como profesionales de éxito disponen de la libertad de establecer sus propios horarios.

3.Orgullo.  El orgullo personal que siente un empresario cuando su producto o servicio tiene éxito,es insuperable. La sensación de superación personal es la recompensa mas grande a los esfuerzos de cualquier emprendedor.

4.Crear Cambio.  El emprendedor tiene en sus manos el potencial de formar a una generación y cambiar totalmente la manera que el mundo ve ciertas cosas. Crear cambio es una oportunidad para crecer a nivel personal, mejorando habilidades, expandiendo nuestras influencias y marcando la diferencia en la vida de nuestros clientes.

5.Libertad Económica. Emprendedores y empresarios tienen la libertad de establecer su propio sueldo, sin estar atados a cantidades fijas. Si decides ser tu propio jefe, seras el único responsable de “cuanto” ganas.

6.Seguridad. Ser tu propio jefe puede mantenerte motivado a alcanzar nuevas metas como emprendedor y con la tranquilidad mental de no perder tu puesto, ya que lo creas y lo mantienes TU como Empresario.

Estas son las seis razones mas comunes para ser tu propio jefe a la hora de decidirse a dar el salto y crear su propio negocio, ¿cuales son las tuyas?.

Relaciones Pre Emprendedoras antes de asociarse

asociarse

Muchos comparan la creación de un negocio con tener un hijo. En ese caso, si no eres un emprendedor en solitario, tu socio se convierte en algo parecido a una pareja. Al fin y al cabo, tu futuro depende de ello, tendrás que compartir buenos y malos momentos, dedicarle la mayor parte de tu tiempo, ser confidente. Probablemente esté más presente en tu vida que tu propio cónyuge o pareja. ¿Te casarías con cualquiera? ¿Sin probar antes?

Ahora a muchos les sonará un poco ridículo, pero hubo un tiempo en los albores de nuestra democracia en el que se puso de moda el término “Relaciones Prematrimoniales” para describir a lo que hacían las parejas antes de casarse. Y en aquel contexto, eso hacía referencia tanto al periodo de convivencia en un mismo techo, como a lo que se hacía donde pillaras. La cuestión era, antes de que el divorcio fuera legal, asegurarse de que la cosa iba a funcionar.

Pues bien, si estás pensando en compartir algo que será tan importante y transcendental para tu futuro como tu forma de vida y tu idea de empresa, tal vez te sirva de comparación para ayudarte a elegir a tu pareja de baile. Porque al fin y al cabo, cuando te cases con él o ella, firmarás un contrato del que luego, si la cosa va mal, tendrás que divorciarte. Y más vale prevenir que curar, que cuando estás enamorado, todo se ve de color de rosa, pero cuando se pierden los secretos y los problemas llegan, es otra cosa.

  1. No te “cases” por dinero. Nunca será más lógico y sin embargo más erróneo. Casarse con alguien por el interés, solamente, no es buena idea. Muchas sociedades se basan en eso. Uno de los pretendientes es el guapo. Tiene la idea o sabe hacer bien el trabajo, y el otro lo que tiene es medios. Es el socio capitalista. No es que no sea posible esta unión, pero es la forma más probable de que en el futuro, te arrepientas. Por lo menos, si no has dejado bien claro el contrato prematrimonial. Intenta buscar un socio en igualdad de condiciones, y si no es posible y necesitas las financiación, no te cases con él, que sea sólo el padrino.
  2. No te “cases” por escapar. Supongo que ya es menos frecuente, pero en aquella época muchas personas, especialmente mujeres, se casaban simplemente para salir de su casa. Si hago la distinción entre las mujeres es porque entonces, no eran mayores de edad hasta los 21 años, salvo que se emanciparan por matrimonio. Pero la realidad era que dejaban de estar tuteladas por sus padres para serlo por sus maridos. Pues ahora, si vas a emprender, no lo hagas por salir huyendo de tu trabajo actual. O como en el caso anterior, que no sea la única razón. Emprender debe ser algo ilusionante, voluntario y que afrontes con todas las ganas del mundo. De lo contrario, lo que ahora ves como la libertad, se convertirá en tu cárcel. Y con una condena en forma de créditos, empleados a tu cargo, y otras cuestiones que te arruinarán no sólo económicamente.
  3. Antes de “la boda”, el noviazgo. Eso de esperar al matrimonio, en todo caso lo dejamos respetuosamente para los que tengan esas creencias pero en su vida privada. Si vas a emprender con alguien, tienes que hacerlo sabiendo que no te levantarás a la mañana siguiente arrepentido, decepcionado, o habiendo sido maltratado. Antes de firmar las escrituras y hacer la inversión en el proyecto definitivo, intenta tener aventuras (en el sentido figurado, se entiende…) con tu pretendiente. Hay muchos pequeños proyectos que puedes probar antes. Pon a prueba la verdadera compatibilidad de tu posible socio a la hora de tomar decisiones, gastar dinero, ganarlo y repartirlo o perderlo. Sólo sabrás cómo reacciona alguien ante las dificultades y contratiempos cuando ocurran. Y de la misma forma, como en los juegos de mesa, hay que saber ganar.

En lo que se refiere a los emprendedores, las relaciones pre-societarias deberían ser obligatorias si ambas partes se tienen verdadero respeto y desean una unión que de frutos a largo plazo. Después, cuando haya “cargas empresariales” será más difícil ponerse de acuerdo y será demasiado tarde. Pero si la decisión ha sido consciente y tan egoísta en lo común como generosa en lo particular, el resultado será un legado del que sentirse orgulloso con el paso del tiempo

La creación de aplicaciones y el registro de nombres de dominio

nombres de dominio

Para tener una presencia en Internet, además del hosting, aspecto tratado en los artículos anteriores, el emprendedor tiene que decidir también sobre los programas que usará en su actividad, tales como la página web o las aplicaciones para móviles y tabletas.

Hay empresas que ofrecen, junto con el hosting o de forma autónoma, la posibilidad contratar la creación de una web o aplicaciones, así como de registrar los dominios que se vayan a utilizar en la actividad. En este artículo nos ocuparemos de estas dos cuestiones.

En cuanto a la creación de la página web o aplicaciones, si no se desarrollan con medios propios, es muy importante que el empresario sea consciente de lo que está contratando de forma efectiva, pues no son infrecuentes las confusiones y malos entendidos al respecto que acaban finalmente ante los tribunales.

Una de las cuestiones más importantes en este tipo de contratos, que a menudo no se encuentra suficientemente clara en ellos, es el grado de cesión de derechos que a favor del empresario efectúa la empresa creadora del software. En muchas ocasiones quien contrata la creación de la página piensa que el resultado de ese trabajo le pertenece y que, por ejemplo, puede llevarse la página con el código fuente a cualquier sitio pues es suya. Y a veces se encuentra con la sorpresa de que cuando quiere migrar a otra plataforma la empresa desarrolladora del software dice que la página no pertenece al cliente y que simplemente se ha concedido una licencia de uso vigente mientras continúe la relación, de forma que si el cliente se va a otro sitio, pierde el derecho a seguir utilizando la programación desarrollada.

Al margen del título que se le ponga al contrato (creación, desarrollo, diseño… de sitio web), la clave se encuentra en la cláusula que regula la cesión de derechos de propiedad intelectual sobre los desarrollos que se efectúen y el acceso al código fuente. Esta cláusula debería existir en todo contrato de estas características pero no siempre es así.

En esa cláusula debe especificarse si el desarrollador efectúa una cesión limitada de los derechos de propiedad intelectual, popularmente conocida como “licencia de uso”, o si por el contrario, lo que se efectúa es una cesión en exclusiva de la totalidad de los derechos de propiedad intelectual, salvo los que por Ley son irrenunciables. En el primer caso, la programación desarrollada no es del cliente y cuando acabe la relación con el proveedor lo normal es que no la pueda seguir usando. En el segundo caso, podemos afirmar que la persona que encarga el trabajo es el dueño de la programación que se haga y por tanto tiene derecho a “llevársela” donde quiera, así como a que se le entregue el código fuente, circunstancia que igualmente debería estar prevista en el contrato.

Otro los servicios accesorios que prestan este tipo de empresas es el de registrar los dominios que el cliente desee utilizar en su actividad. A veces, estos registros se hacen directamente a nombre de la empresa que desarrolla el software, de forma que figura como “registrant” dicha empresa en vez del responsable de la página que usa el dominio. Y eso puede dar muchos problemas. Pensemos por ejemplo en que la empresa contratada desaparece o es absorbida por otra, o simplemente que no quiere soltar el dominio para presionar. En esos casos, lo cierto es que el cliente no tiene control alguno sobre el dominio y conseguirlo puede ser problemático.

Por tanto, en los contratos de diseño o creación de sitios web o aplicaciones y registro de dominios es muy importante que conste el ámbito de cesión de derechos sobre la programación que se desarrolle y que los dominios que se registren se hagan a nombre del cliente y no de la empresa de desarrollo.

Como empezar a ser bloguero

como ser bloguero

Uno de los puntos más llamativos de Internet es la oportunidad que brinda para que miles de personas den sus opiniones sobre los temas que les gustan en cualquier momento y en cualquier lugar. Lo que se inició en los foros y en las comunidad ha terminado personalizándose con los llamados blogs, y es que a dia de hoy esta de moda ser bloguero.

¿Cómo puedo montarme un blog?

Esta pregunta me la han hecho en incontables ocasiones y de mil formas diferentes. La mejor respuesta es incluye un “depende”. Porque “depende” de la temática de la bitácora, de si es personal, para fomentar el branding personal o un espacio más profesional donde compartir información.

A partir de aquí, y una vez definida la temática (¿seremos bloggers de información general o nos especializaremos en un sector o marca), debemos adentrarnos en el complicado territorio de los servicios de alojamiento de blogs. Opciones no faltan: desde los gratuitos Blogger, WordPress y Overblog, entre otros, has la decisión de contratar servicios de pago.

Mi recomendación es que si no se tiene experiencia previa se acuda a servicios como WordPress u Overblog, donde se conseguirán gratis las herramientas para dar los primeros pasos. A partir de aquí, una vez que estamos familiarizados con el entorno de trabajo de los blogs, podemos tomar el camino independiente contratando dominio y hosting.

Pero dejando al margen estos aspectos puramente técnicos, creo que una de las claves para mantener un blog vivo y generando interés a los usuarios es apostar por contenidos de calidad, originales y que profundicen en nuestra temática. De nada sirve replicar contenidos vistos en otros sitios cuando lo que se busca es impactar, llamar la atención y generar visitas.

También es fundamental que el contenido esté vivo, que sea de actualidad, capaz de aprovechar corrientes de opinión mediáticas tratando temas que sean conocidos por nuestros lectores potenciales. Lo mismo sucede con el ritmo de actualización, que dependerá de nuestras posibilidades, pero que deberá ser alto.

En caso de que llevemos un blog personal, el ritmo de actualización debe implicar uno, dos o tres artículos semanales. Los blogs de corte profesional requieren una velocidad de actualización mucho mayor que implica varios posts al día. Como es lógico, para rentabilizar una bitácora se necesitarán contenidos de calidad y con buen ritmo.

¿Existe la fórmula para tener éxito en un blog?

No. ¿Existen estrategias para conseguir que una bitácora sea interesante de cara al público? Sí. Basta seguir estas recomendaciones que he dejado para presentar un blog atractivo con el que dar nuestra opinión en Internet.

5 grandes preocupaciones que tienen los emprendedores

las preocupaciones de los emprendedores

Siempre que intento escribir acerca de temas sobre emprendimiento me gusta hacerlo en un tono positivo, ya resulta muy difícil emprender como para que andemos metiendo miedo a los valientes que se atreven a intentarlo. Pero esto no quita para que también seamos prudentes y busquemos también que la gente sepa que emprender no es un juego ya que hay dedicar mucho tiempo e importantes esfuerzos para lograr a tener éxito.

De tanto escribir sobre nuevas empresas de Internet y de hablar mucho con emprendedores he ido conociendo cada vez mejor cuáles son sus principales necesidades y sus grandes preocupaciones. Lo que ocurre es que creo que tenemos que quitarle hierro a la mayoría de estas preocupaciones porque lo que suele ocurrir es que tampoco son tan importantes y en realidad olvidamos algunas que si que lo son. Por ejemplo un gran olvidado por los emprendedores es el mercado, estamos tan enamorados de nuestra idea, tan convencidos de que la gente lo necesita que cuando salimos a vender nos encontramos con la cruda realidad: nadie quiere comprar nuestro producto o servicio.

Como digo para mi las principales preocupaciones que tienen los emprendedores en estos momentos no deberían ser tan importantes, al menos algunas de ellas, porque siempre podemos encontrar soluciones o caminos alternativos que nos permitan seguir avanzando con la vista puesta en el éxito de nuestro negocio.

La financiación: si hiciéramos una encuesta estoy convencido de que esta sería la principal preocupación de la mayoría de los emprendedores. Como una vez le escuché decir a Alfonso Alcántara, “dinero no hay así que por el dinero no hay que preocuparse”. Y tiene razón porque la crisis financiera que hemos pasado estos años nos ha dejado huérfanos de financiación bancaria y bastante afectados a muchos de los inversores privados que en otro momento podría haber apostado por nuestros proyectos. Si que es cierto que en estos momentos existe financiación pública para empezar proyectos, por ejemplo la que gestiona ENISA, pero también es cierto que eso resulta insuficiente y que los inversores privados son bastante escasos. Algunos inversores privados si que dicen que hay financiación suficiente, pero únicamente para proyectos explosivos, andan buscando el próximo Facebook pero no saben que en USA para lograr un Facebook han tenido que invertir antes en miles de empresas. Aquí se quiere llegar a mesa puesta y eso no es posible por mucho que nos empeñemos.

Los socios: realmente es una preocupación importante y sobre todo cuando se han tomado malas decisiones al respecto. Nadie puede saber a priori si un socio va a ser bueno o malo, pero lo que si que podemos hacer es evitar es comprometernos para toda la vida. Por eso es tan importante realizar un pacto de socios donde queden reflejadas las obligaciones de cada uno y la forma de proceder en el caso de que alguno de los socios incumpla con esas obligaciones. Al principio puede ser un poco duro fijar por escrito todas esas cosas pero a largo plazo será muy beneficioso para el futuro de la empresa y la motivación de los socios.

El talento: inicialmente puede suponer una preocupación menor para muchos emprendedores, pero la realidad en el medio plazo es que el talento es una de las principales razones para que una empresa tenga éxito. Las empresas se construyen con el talento de las personas que forman parte de ellas, tanto los socios como los trabajadores, todos son importantes y está comprobado que las startups más exitosas son las que logran atraer talento motivado para darlo todo por la empresa. La mejor motivación que puede tener una persona por un proyecto es sentirse una parte importante del mismo y por eso el emprendedor debe buscar la forma de hacer partícipe al trabajador de los éxitos de la empresa.

La competencia: suele ser algo que preocupa bastante a los emprendedores, aunque de forma bastante diferente. Si te preocupas por tu competencia para mejorar entonces estás por el buen camino, si te obsesionas por tu competencia pensando que te va a copiar o cosas de este tipo, entonces estás perdiendo el tiempo. La competencia tiene que ser un acicate para esforzarnos y ofrecer al mercado el mejor producto o servicio posible.

La hipoteca: aquí os tengo que dar la razón, realmente la hipoteca es un gran quebradero de cabeza para la mayoría de emprendedores y que tiene difícil solución. Por alguna extraña razón en España se nos ha educado para que tengamos una casa en propiedad, con ideas como la de que el precio de la vivienda nunca baja o que un piso es una inversión para toda la vida. La realidad ahora es muy diferente y hay muchísimos emprendedores que se arrepienten enormemente de haber asumido el compromiso que supone una hipoteca para toda la vida. Una hipoteca que les resta capacidad financiera, porque ahora podrían alquilar mucho más barato y sobre todo que les resta flexibilidad, por ejemplo para cambiar de ciudad de residencia si surge una oportunidad en otro mercado.