Consejos para elegir una franquicia

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

En la actualidad existen cientos de franquicias. Pero no todas son iguales ni te pueden ofrecer lo mismo. Unas funcionan mejor que otras. Es  cuestión de buscar y evaluar todos los aspectos del negocio y no dejar nada al azar. Estudiar las diferentes alternativas, conocer las marcas que existen, visitar distintos locales de la franquicia, hablar con otros franquiciados, familiarizarse con los productos y ahí sí, elegir la mejor opción.

Para empezar, tienes que evaluar que nivel de la inversión puedes afrontar. Si lo que estás buscando es montar un negocio propio, es importante que sea dentro de un área en el que te sientas cómodo, tanto con la franquicia como con el negocio que se pretende desarrollar.

¿Por qué elegir una  franquicia si puedo poner un negocio de forma independiente?

La franquicia es un negocio que ha sido probado con éxito en el mercado y que se supone que funciona. Además dispone de una imagen de marca reconocida que nos va a otorgar cierto prestigio inicial.

Quién adquiere una  franquicia está comprando el conocimiento que tiene esa franquicia en un sector concreto (su “know how” o saber hacer). En teoría, deben de facilitarte la forma de cómo montar el local, cómo llegar y tratar al cliente, como se desarrollan las tareas de forma optimizada, etc.

Una de las cuestiones más importante es el fuerte apoyo de marca que  hay detrás de una franquicia. Cuando la franquicia es de una firma  consolidada, las ventajas son evidentes, no sólo porque las personas ya la conocen, sino porque la capacidad técnica y organizativa es mayor.

Al franquiciador  le interesa que la franquicia funcione porque se comparten intereses comunes desde el primer momento. La mayoría de las  marcas que ofrecen franquicias son proyectos empresariales que  pretenden crecer, continuar consolidándose en el mercado y ampliar su  red de establecimientos.

¿Cuál es el nivel de inversión?

Esto varía mucho de una franquicia a otra. Generalmente, el dinero invertido se recupera en unos 18 meses de media.  Una de las cuestiones importantes a evaluar es, entre otros aspectos, la buena  ubicación del local. Cuando la marca está muy bien  posicionada en el mercado nos facilita estar en un área  menos céntrica.

Otro de los puntos a tener en cuenta es el coste real de la inversión. Hay que prestar  atención a los posibles costes ocultos (compra de materia prima a la central, stock, obras, imprevistos, recursos propios, etc.). Hay  franquicias que son mucho más rígidas que otras. Por ejemplo, hay marcas que no  permiten que haya prendas o artículos de colecciones anteriores.

También hay que analizar si el local requiere de  mucha estructura fija (que no se puede mover). Con este  tipo de negocios, el problema es que si mañana el precio del alquiler  sube, se tendrá que realizar una mudanza a otro local y sumar al  gasto esas estructuras que hay que volver a realizar en el nuevo local. Lo que origina un  coste de mudanza que puede ser alto.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *