¿Autónomo o Sociedad Limitada? Te resolvemos las dudas

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Al contrario que en Europa, donde es muy común y muy bien visto. Creo que el primer error ya viene dado por el término en sí, “autónomo”.

Un autónomo es un empresario individual. En caso de cierre de la actividad, él responde con todo su patrimonio personal, en contra, en las SL, donde no se responde con el patrimonio personal, solo en casos muy puntuales, y en el supuesto caso que seas el administrador de la misma y claro está hagas las cosas muy mal.

Seguramente te has preguntado, ¿Autónomo, empresario individual o SL?, y posiblemente lo siguiente que te venga en mente es, ¿costes?, ¿riesgos?, ¿gestión?

Bueno, el tema riesgo, ya lo hemos introducido anteriormente, se asume mucho más riesgo siendo autónomo, es decir, empresario individual, que constituyendo una Sociedad limitada, desde el punto de vista, del patrimonio personal.

Por ejemplo, imagínate, que tienes una tienda, o una empresa, y vendes mucho, pero no cobras, muy factible con la crisis, tu has de pagar a los proveedores, y no puedes ya que no cobras, ni te dan créditos, y a más, no tienes tesorería, en caso de una Sociedad limitada, pides a un juez un concurso de acreedores, la antigua suspensión de pagos, y no pasa mucho más si todo es correcto, en cambio si eres autónomo, puedes tener muchos problemas, posiblemente los proveedores, intentarán embargar todos los bienes que dispongas, hasta cubrir las facturas, y acuérdate, no se que no vendas, es que al contrario no cobras y tu has de pagar.

Emprender como empresario individual (autónomo) es bastante más económico, se podría decir que uno mismo con unos mínimos conocimientos lo puede llegar a tramitar todo, o en todo caso, lo más recomendable, es la ayuda de un gestor, que por un poca cantidad te realizará todos los trámites, aunque muchos de ellos, se pueden realizar hoy en día, telemáticamente, en cambio en una SL, es del todo impensables poderlo realizar si el soporte de un profesional,  y ya es otro cantar, se ha de depositar un capital inicial, en euros o activos por un valor de aproximadamente 3000 euros, más todos los demás trámites, de notaria, abogados etc.

Durante la actividad económica, deberás llevar una contabilidad y unos libros de registros, presentar IVA, etc., lo mismo, con unos conocimientos y algún sencillo programa informático lo puedes llegar a realizar tú mismo, o con el asesoramiento de un gestor por una cantidad mínima, en el caso de una SL es del todo impensable, lo ha de llevar un profesional del sector, tipo gestoría, o tener un contable en la empresa, y claro está la cantidad a pagar es bastante más elevada.

La desgra­vación por gastos directamente asociados a la actividad, la Sociedad Limitada tiene un margen de maniobra y muchas más posibilidades que el empresario individual.

En el caso que se desempeñe la actividad desde su propio domicilio, la deducción sería en función de los metros cuadrados del mismo, un máximo del 50% para el autónomo. Importante, esto conviene tenerlo en cuenta a la hora de hacer la declaración del IRPF.

Otra gran diferencia es en el gravamen de impuestos en las tributaciones a la Seguridad por trabajador, la cuota de IRPF retenido en nóminas y en el IVA general. Sí las hay, y a favor de la SL, en el aspecto fiscal. El Impuesto de Sociedades es del 25% sobre los beneficios obtenidos. Para el empresario individual sería un pago a cuenta trimestral que se calcula restando los gastos a los ingresos. El 20% sería la cuota a ingresar, que quedaría como pago a cuenta de la declaración anual del IRPF. De esta forma obtenemos en primera instancia un ahorro del 5% a favor de la SL.

Por resumir, en riesgo sale más favorecida la SL, en sencillez y rapidez de constitución los autónomosen costes y gastos de constitución los autónomos, en costes de gestión y mantenimiento los autónomos, en beneficios elevados sale más beneficiada la SL, en contratación de personal la SL, en imagen de marca sale más beneficiada la SL, en el peor de los casos, en caso de cierre, sin lugar a duda la SL, en ayudas, sale más beneficiada la SL, pero en todo caso depende si estás en el paro, ya que en esta caso si quieres ser autónomo puedes capitalizar hasta el 60% del paro, y en obtención de créditos ya depende de muchos más factores, como son patrimonio personal, socios de la empresa, capital inicial etc.

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